Por qué la animación o cheerleading es un deporte

Por qué la animación o cheerleading es un deporte

Todos conocemos la animación o cheerleading a través de las películas americanas, pero lo cierto es que esta actividad ha ganado reconocimiento a nivel internacional más allá de la gracia de sus pompones. De hecho, actualmente la animación está considerada un deporte legítimo por parte del Comité Olímpico Internacional (COI). Aquí te explicamos qué es lo que ha llevado a la toma de esta decisión y cómo son estos entrenamientos deportivos.

¿Está reconocida la animación como deporte?

El mundo del deporte ha evolucionado con el tiempo, incorporando disciplinas que van más allá de los deportes tradicionales y una de las últimas novedades ha sido la inclusión de la animación como deporte. 

Aunque algunas personas puedan considerar que el cheerleading es simplemente un espectáculo acompañante en eventos deportivos, el Comité Olímpico Internacional reconoció oficialmente a la animación como deporte en 2016.

Este reconocimiento no solo valida la destreza física y la habilidad atlética necesaria para ser un cheerleader, sino que también destaca la importancia cultural y competitiva de esta disciplina.

Por eso, el COI ha subrayado que la animación no es solo una forma de entretenimiento, sino un deporte que requiere entrenamiento específico, habilidades técnicas y un nivel significativo de rendimiento atlético. Este reconocimiento ha llevado a una mayor profesionalización de la animación, con atletas dedicados y competiciones de alto nivel que atraen a una audiencia global.

¿Qué exigencia física se necesita para animar o ser cheerleader?

La animación va más allá de agitar pompones, bailar un poco y animar desde la grada. De hecho, los cheerleaders son atletas que requieren fuerza, flexibilidad, coordinación y resistencia para realizar rutinas complejas. Se trata de un deporte muy completo en el que se realizan acrobacias aéreas y coreografías sincronizadas, por lo que demanda un nivel excepcional de habilidades físicas que supera al de otros muchos atletas.

Los cheerleaders deben ser capaces de ejecutar saltos, piruetas y lanzamientos, todo mientras mantienen una sonrisa y transmiten entusiasmo, por lo que necesitan una gran dosis de fuerza central, para obtener un equilibrio preciso y control muscular, pero también muchísima resistencia, ya que las rutinas a menudo son intensas y prolongadas.

animadores

¿Cómo es un entrenamiento de cheerleading o animación?

El entrenamiento en cheerleading es riguroso y variado, abarcando aspectos físicos, técnicos y coreográficos. Los cheerleaders practican regularmente ejercicios de fuerza y flexibilidad para mejorar su rendimiento.

Además, el trabajo en equipo es esencial, ya que las rutinas suelen involucrar a varios miembros realizando movimientos sincronizados y acrobacias coordinadas.

Por eso, las sesiones de entrenamiento también incluyen prácticas de coreografía, donde se perfeccionan los movimientos y la sincronización. Además, se dedica tiempo a la práctica de rutinas específicas para competiciones, con un enfoque en la cohesión del equipo y la ejecución impecable.

En pocas palabras, la animación requiere entrenamientos intensos, en los que es crucial estar en buenas condiciones físicas y tener disciplina, pero también es un deporte en el que es necesario fomentar el espíritu de equipo y actuar de forma grupal, porque se requiere coordinación.

Requisitos para ser cheerleader

Ser un cheerleader no solo implica habilidades físicas; también se requiere dedicación, disciplina y trabajo en equipo. Por eso, un buen cheerleader será una persona que tenga:

  • Capacidad de aprender rápidamente y adaptarse a nuevas rutinas, dado que las coreografías cambian en cada partido o competición.
  • Capacidad de comunicarse de forma efectiva con otros miembros del equipo, para garantizar la seguridad durante las acrobacias y lograr la sincronización perfecta en las presentaciones.
  • Capacidad de mantener una actitud positiva y motivar a otros. No hay que olvidar que estos atletas no solo están allí únicamente para animar a sus equipos, sino también para inspirar a la audiencia y transmitir un espíritu competitivo y positivo.
  • Concentración suficiente para memorizar y aguantar las largas jornadas de entrenamiento y desarrollo.
  • Habilidades físicas y técnicas impecables, para poder desempeñar sus funciones dentro del equipo.
  • Constancia y disciplina, porque no hay que olvidar que se trata de un deporte exigente.

Competiciones reconocidas de cheerleading o animación

Actualmente, el mundo de la animación cuenta con una serie de competiciones de alto nivel que atraen a los mejores equipos de todo el mundo. Algunas de las competiciones más destacadas incluyen la «Cheerleading World Championships» y la «National Cheerleaders Association (NCA) Nationals», ambas en Estados Unidos.

Aunque este deporte nació en norteamérica y sigue siendo un símbolo innegable de los institutos y universidades estadounidenses, actualmente la práctica ha proliferado a otros países y, de hecho, tenemos equipos de animadores en España, como por ejemplo el “Toros All Stars”, que entrena en un gimnasio de Villaverde en Madrid.

Además, la animación está incluida como deporte en los Juegos Olímpicos de la Juventud, por lo que ha elevado aún más su estatus. Hoy en día, resulta erróneo e incluso vergonzoso afirmar que el cheerleading se basa solo en mover pompones, dado que es un deporte reconocido sobre el papel, pero también en la práctica, ya que demanda habilidades físicas excepcionales, un entrenamiento riguroso y un espíritu de equipo inquebrantable.

 

Los comentarios están cerrados.